Edad 89
Una mujer de profunda fe, Hermana Kathleen vivió una vida de liderazgo, determinación y bondad – un ejemplo para todos nosotros. Siguió el ejemplo de Catalina McAuley al ser una conexión entre personas con recursos y personas necesitadas para proveer la mejor educación para todos los niños.
Nacida en Cork, Irlanda, una de nueve hijos, Hermana Kathleen entró a las Hermanas de la Misericordia en Auburn, California a los dieciocho años después de graduarse de la preparatoria. Obtuvo licenciatura en historia y maestría en asesoría matrimonial y familiar de la Universidad de San Francisco en California.
Al principio enseñó en escuelas primarias por doce años en la diócesis de Sacramento, California. También sirvió como directora en cinco escuelas parroquiales: la Escuela del Espíritu Santo por cinco años, San Roberto por siete años, Nuestra Señora de Fátima por dos años y la Escuela de San José por tres años, todas en Sacramento, California. Fue instrumental en establecer SUCCEED, una iniciativa para proveer fondos para escuelas con dificultades económicas. Kathleen sirvió como vicepresidenta en el equipo de liderazgo de la anterior Comunidad Regional de Auburn y coordinó un proceso de planeación apostólica para el futuro.
Tuvo un ministerio rico y fructífero de treinta y tres años en el Hospital General de la Misericordia en Auburn, California, donde, en su rol como directora de servicios de misión, fomentó la misión de Misericordia y dio consuelo y compasión a todas las personas que sirvió. En 2025, el centro de nacimiento familiar en el hospital fue nombrado por ella.
Poseía un don extraordinario por sostener las relaciones y contó entre sus muchas amistades, sus estudiantes, compañeros de trabajo, padres de familia de las escuelas donde enseñó como también personas a quienes sirvió como pacientes.