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Edad 86

Hermana Marie se dedicó a ayudar a quienes anhelaban espiritualidad y una relación más profunda con Dios, y atesoraba la oportunidad de contribuir a la formación de la vida de fe de la juventud. 

Profundamente impresionada e inspirada por la dedicación de las Hermanas de la Misericordia en la primaria y secundaria, Marie decidió seguir su ejemplo y, a los diecisiete años, ingresó en la congregación de las Hermanas de la Misericordia en Watchung, Nueva Jersey. 

Ella obtuvo licenciatura en educación primaria en la Universidad Georgian Court de Lakewood, Nueva Jersey y una maestría en educación religiosa en Boston College de Boston, Massachusetts. 

Hermana Marie comenzó su labor docente en los cursos de primaria de la Escuela Sagrado Corazón, en South Plainfield, Nueva Jersey. Dos años después, se trasladó a la Escuela San Francisco de Metuchen, Nueva Jersey, donde trabajó con dedicación durante los siguientes ocho años. En 1969, se incorporó al cuerpo docente de la Escuela Santiago de Red Bank, Nueva Jersey, donde impartió clases tanto en primaria como en secundaria hasta que, en 1972, fue nombrada subdirectora y coordinadora de religión.  

Más tarde, se trasladó a la Escuela San José de Keyport, Nueva Jersey, que la llevó a nivel secundario y empezó a orientarse poco a poco hacia la educación religiosa. Tras un año de estudios en el Seminario Teológico de Princeton, Nueva Jersey, Hermana Mary fue nombrada coordinadora de sacramentos de la Diócesis de Metuchen, Nueva Jersey y, posteriormente, pasó a ser directora de educación religiosa en la Escuela San Mateo de Edison, Nueva Jersey. En 1992, aceptó el cargo de coordinadora de actividades religiosas y, más tarde, el de directora de catequesis de la Parroquia Santa Francisca Cabrini, en Piscataway, Nueva Jersey. Su labor siguió evolucionando con un nuevo destino en la Parroquia Sagrada Familia, en Union Beach, Nueva Jersey en 1994, y otros dos años más tarde en la Parroquia Santiago, en Woodbridge, Nueva Jersey, donde se dedicó a la parroquia durante veintitrés años que le llenaron profundamente.  

Muy comprometida con la vida de su comunidad, Marie dedicó generosamente su tiempo y su energía. Y cuando no estaba dedicada a sus ministerios, le encantaba hacer crucigramas y bordar a punto de cruz, y seguía con atención lo que ocurría en el mundo, gracias a su pasión por la justicia social y los eventos de actualidad.